Qué cubre el transporte médico no urgente
El transporte médico no urgente, que suele abreviarse NEMT por sus siglas en inglés, es traslado programado hacia y desde la atención médica para pasajeros que no están en una emergencia pero que no pueden llegar por su cuenta con facilidad. No es una ambulancia y no lleva personal clínico. Es un traslado, organizado alrededor de una cita médica.
Los viajes más comunes son diálisis, quimioterapia e infusiones, terapia física y ocupacional, citas de odontología y de la vista, consultas con especialistas, y salidas del hospital. Muchos de estos se repiten en un horario fijo, y ahí es donde el transporte planificado funciona mejor que pedir un viaje cada vez.
Acceso en silla de ruedas y apoyo puerta a puerta
Operamos vehículos accesibles con rampa, que se reservan por el mismo flujo que cualquier otro viaje. Los pasajeros que usan silla de ruedas, andadera o bastón viajan sin necesidad de pasarse a un asiento estándar.
Cuando hace falta, los conductores dan asistencia puerta a puerta y no de acera a acera, es decir ayuda desde la puerta del edificio hasta el vehículo y de nuevo al llegar. Avísanos al reservar si el pasajero necesita ese apoyo, o si viaja con un asistente o un familiar, para asignar el vehículo correcto y el tiempo necesario.
Cómo se programa y qué tener a la mano
Los viajes de NEMT se reservan con anticipación contra la hora de la cita, no se piden en el momento. Planificamos la recogida hacia atrás desde la hora en que el pasajero tiene que estar allá, con margen por el tráfico, para que llegar a tiempo no sea una lotería.
Al reservar, ten a la mano la hora y dirección de la cita, el nombre del pasajero, si hay silla de ruedas u otra ayuda de movilidad, y si alguien lo acompaña. Para tratamientos recurrentes dejamos los viajes como horario fijo, así el traslado ya está coordinado cada semana en vez de reservarse de nuevo.